¿Alguna vez se ha preguntado qué ocurre después de que su aplicación o plataforma salga al mercado? Tradicionalmente, el soporte se convierte en uno de los retos más críticos en la fase posterior al lanzamiento. Es entonces cuando realmente se demuestra lo robusto y bien construido que está su sistema.
En Imagine Apps,siempre recomendamos -y realizamos- pruebas de carga y calidad como medida preventiva. Sin embargo, una vez que la plataforma está en funcionamiento, la aparición de un error puede desencadenar un proceso que, sinceramente, es bastante frustrante para todos los implicados.
El camino tradicional para corregir un error
Cuando se produce un fallo, su resolución suele seguir estos pasos:
Diagnóstico: Identificar qué está pasando y, lo que es más importante, dónde. Sorprendentemente, ésta suele ser la fase que más tiempo consume. Implica reproducir el problema, revisar los registros o analizar el entorno local del desarrollador.
Diseño de soluciones: Se formulan hipótesis sobre la causa raíz y se evalúa el impacto de cada posible solución para determinar el mejor enfoque.
Experimentación y pruebas: La solución elegida se implanta y se prueba rigurosamente en entornos de desarrollo o locales para garantizar que funciona como se espera.
Despliegue (Hotfix): Una vez validada, la corrección se despliega en el entorno de producción.
Dependiendo de la complejidad del asunto, todo este ciclo puede durar desde varias horas hasta varios días.
El impacto de la observabilidad: De reactiva a proactiva
Aquí es donde la observabilidad cambia las reglas del juego. En lugar de esperar a que se produzcan errores y los usuarios informen de ellos, la observabilidad es un sistema proactivo que avisa cuando algo falla, dónde y con qué impacto.
Piensa en un caso de uso común para un marketplace como los que construimos en Imagine Apps: los pagos. Si tu sistema de facturación falla, simplemente no vendes. Es el equivalente a cerrar las puertas de tu negocio durante un número desconocido de horas.
Una plataforma de observabilidad como Grafana le permite detectar y solucionar estos problemas rápidamente, acelerando la implantación de soluciones en producción. Esto puede reducir el tiempo de resolución de días a horas, o incluso minutos.
¿Qué se necesita para implantar un sistema de observabilidad?
Compromiso: (¡Sí, de verdad!) El primer paso es decidirse a mejorar sus procesos.
Tratamiento adecuado de errores en el código: Todo comienza con un código que sabe cómo registrar y gestionar los fallos de forma eficaz.
Políticas de almacenamiento de registros: Es esencial definir reglas para almacenar los registros y optimizar los costes. Por ejemplo, probablemente no necesites guardar registros de errores de hace varias semanas.
Implantación y configuración: Se necesita un proceso claro para configurar las herramientas, definir las alertas y establecer qué es lo "normal" en su sistema.
Si esto le suena y quiere optimizar el soporte de sus aplicaciones, estamos dispuestos a estudiar cómo podemos ayudarle. Póngase en contacto con nosotros.




